martes, 26 de abril de 2011

Comentarios a la actualidad.

"Una pareja cogida de la mano desata una polémica nacional".
Así era el subtítulo de la noticia más impactante de la jornada, leída en elMundo.es.
Léanla, léanla VV., merece la pena ver hasta donde llega la estupidez humana. No, hasta ahí no, un poquitín más lejos tampoco. ¡Un huevo, y perdonen la expresión!
Pero con estos tipos no se puede hacer nada al respecto. Para los que no vayan a leer la noticia, lo explico:
...no lo cuento, lo hago (Goyo Jiménez dixit).
¡Pschhh! (El "estornudo" del autobús). Estamos en Estambul. Un autobús para. Dos jóvenes(una pareja) suben. Mientras la joven se sienta, el chico, cortés, paga los billetes.
Los jóvenes se sientan en una de las primeras filas, junto con otros jovenzuelos y paisanos de por allí.
De repente, la parejita se coge de la mano y ¡Chan, chan, chaaaan! El conductor del autobús se levanta (aún no había vuelto a conducir) y dice(atentos a las frases, que vaya vaya): "Este no es lugar para el sexo".
Vamos a ver...chavalín. ¿En qué sitio está escrito que cogerse de la mano sea sexo? Pero vamos a ver, es que el coleguilla se pone en plan dictador y suelta la cosa que más me ha impresionado de la noticia: 
"En mi autobús mando yo. Ustedes se bajan". 
Muy bien, muy bien. Ahí está, con autoridad. Pero ¿quién se cree ese tiparraco que es? El muy personaje, haciendo un abuso de autoridad, va y proclama como suyo el autobús. ¡Ponle una bandera, ya puestos! Pero es que luego otro debería haberle dicho: "Pero vamos a ver, ¿lo has comprado?¿A que no?¡Pues te JODES!"
Lo que sí que pasó, fue que otro jovenzuelo, liberal él, llamado Gökçe Koç, va y se rebota. Y vean ustedes la perorata que le suelta al Sr. Conductor:
"Este autobús no es suyo ni de Recep Tayyip Erdogan(primer ministro de Turquía) sino del público".
Y lo peor de todo es que el Gökce este, por hacer esto precisamente, lo único que ganó fue ¡un puñetazo! de otro pasajero. Cuando leí eso, yo ya me ennervé. No les cuento lo que sigue porque sería ya alargarse. Pero hubo respuesta ciudadana. 
Y francamente, la actitud del conductor me parece deplorable. No sé VV., pero ese funcionario -que es lo que es- no debió hacer lo que hizo.
A mí, yo veo que un funcionario se toma la justicia por su mano y se pone en plan dictador contra todo lo que le molesta, lo veo igual que matar una mosca con un bazooka. Si alguien lo entiende, pues muy bien.
Ahora les toca a VV. Opinen, que es gratis, por suerte, estamos en un país con libertad de expresión y no hay ningún conductor que nos oprima ni...
Rectifico todo lo anterior. Los conductores de autobús son unas personas maravillosas que cumplen con su deber, y en especial el de este caso, pues no debe tolerar esas conductas tan deplorables. (Ya puede V. quitar la pistola, Sr. Conductor...)

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